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El 29 de Agosto de 2005, El Paular cumplió 615 años de existencia (1390-2005); su historia se puede agrupar en torno a tres ejes principales: El Paular-Cartuja (1390-1835), El Paular desamortizado (1835-1954) y El Paular recuperado para la vida monástica (1954-hasta la actualidad).
La fundación de la Cartuja de Santa María de El Paular data de 1390. Juan 1 comienza a erigir la primera Cartuja de Castilla, en donde ya existían unos palacios de caza que se citan en el Libro de Cetrería de Alfonso X: los palacios de El Pobolar.
Así se levantó la primera Cartuja de Castilla y sexta de las fundaciones cartujanas en España.
Durante cuatro siglos y medio El Paular se convirtió en una de las Cartujas mejores dotadas; pero en 1835 la Ley de Desamortización terminaría con el esplendor económico y cultural de la Cartuja de El Paular, conllevando la dispersión de parte del archivo, de la biblioteca, de la pinacoteca y demás enseres pertenecientes a El Paular.
El Paular se entregó en usufructo a la Orden Benedictina el 31 de Diciembre de 1948 "para instalar en él una abadía, con Colegio de vocaciones y Casa Central de formación monástica para toda España y Monasterios de Ultramar: Chile, Islas Filipinas y Australia". La actual comunidad se instaló en 1954.
Hoy, El Paular cuenta con una pequeña comunidad de monjes, que viven la vida monástica según el módulo transmitido por San Benito: vida litúrgica, trabajo manual e intelectual, recepción de huéspedes, acompañamiento a los numerosos visitantes y atención pastoral a la vida sacramental que se desarrolla en la Iglesia del Monasterio.
En el Retablo de El Paular, de estilo gót ico de finales del siglo XV tallado en alabastro, se ha llevado a cabo, recientemente, una magnífica labor de restauración y limpieza por parte del Instituto de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura.
Ello ha permitido recuperar el retablo, recobrando los colores del siglo XV y los de algunas restauraciones posteriores.
El retablo está compuesto de dieciséis escenas representando la vida de la Virgen y la de Jesús.
Por su riqueza temática y minuciosidad de detalles, es todo un catálogo de trajes de época, de muebles y de útiles domésticos pero, sobre todo, de expresiones de distintos personajes.
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